martes

no pienso en ser mas de lo q puedo ser, ni de lo q me propongo, ni de lo q los demas dicen o pretenden o esperan. mi frustacion es frustacion porque soy yo la q me doy cuenta de q no pude. porque no son cualquiera los q me dicen q no hice nada bien, que no fueron nadie las personas q me dicen q hice todo mal y peor aun si no lo dijeron, porque cada palabrita dolio hasta el fondo y mi silencio maldito de nuevo me dejo hizo callar. y la misma mierda de siempre, y los nudos y de nuevo el silencio y el silencio. ya no sirven las lindas palabras, ya no sirve escribir.
mi problema es siempre el mismo problema, los años, las calles, buenos aires, la ciudad, la suciedad, todo sirvio tanto como para finalmente terminar igual. los grandes proyectos siguen siendo grandes proyectos y las ratas que pasan por fuera siguen cagando adentro de mi. y mi cabeza.
cómo no poder seguir, cómo no ser capaz de seguir, de mandar, de que los amigos estubieron por mi y yo no fui capaz de guiar.
las historias siempre sirven para algo, contarlas bien tambien.
yo no se si algun dia voy a ser todo lo q quiero ser,
pero muchas veces pienso demasiado que si,
para darme cuenta q no sé,
q tengo q vivir, q parir, q sentir todo lo malo, q decir q no es mejor.
a veces solo sirven las malas palabras para avanzar, los malos modales, ser cochina tu moral.
a veces tengo q mentir para seguir, dejar de ser una para q ninguna te moleste,
para que las moscas callen, y asi pasar por encima de uno.
y volver a ser, a renacer, a salir de noche.

un descanso

Un descanso. Un algo distinto, un verano que se vá sin comenzar.

El cansancio del año, del proyecto, de la idea, el cansancio de los amigos, el de la familia,
de su ausencia, el de su presencia.

Entonces qué...
qué si está todo bien.

El cansancio de la vida de grande, de dejar atrás para ser más,
eso que dije siempre que no iba a pasar.
Mira lo imposible.

Un descanso del silencio criticado, cuán anhelado hoy.

Qué casa, qué compañia, cuál de todas es mía, cual de todas lo fué.

Hoy un descanso para partir, un desnudo, un dormir hasta tarde,
no despertar, ni siquera soñar. Un rato de nada, de paz.
Nada de exigencias, de quejas, de pedidos,
apenas guitarras, cantos, un poco de cariño quizás, decir que si,
un pelo para acariciar, una hermana hermosa y otra más para besar,
un hermano para amar. Una familia, una mamá feliz,
un papá cansado, parecido, silenciado.

Para que venir entonces, para que partir, volver a irme, volver a salir.
cuantas familias tengo, cuantas tube, cuantas tendré,
cuantos hermanos faltan por aparecer.

Un descanso para no preguntar, no escuchar, no recordar.
Después todo lo demás,
después volver a despertar,
es solo un día, un segundo que no puedo encontrar.