jueves

Se trata de rememorar las palabras
en qué momento secreto, el ser humano
se volvió cobarde y ciego,
en que momento,
se volvió contra si.

Por eso he dejado de hablar,
de llenarme la boca de caca podrida para decidir moverme.

Todo esta pasando aquí adentro.
Afuera no sé.

He decidido volverme Revolución,
no quiero hablar de nada con nadie
si no es sobre lo que ocurre adentro
de cualquiera de nosotros.

En esa Revolución es en la que me he convertido
sin palabra que la anuncie ni la mencione

la del terremoto violento
de los pequeños movimientos

Adentro,
no me refiero únicamente a mi,
si no de la necesidad del otro
como una virtud
y no una enfermedad.

Todo debe nacer allí,
del impulso del descontrol.

Solo descontrolados somos nosotros.
el resto, una mentira asquerosa
que no tiene nada que ver con la
revolución, gastada de palabra
por cierto.

He decidido abrazar de noche
o volverme a ir
o volverme algo
que no me vuelva monstruo.
o cabeza de mi misma.

He decidido,
dar un respiro eterno
para habitar mi naturaleza.

No somos nada,
pero somos todos juntos revolucionados

a veces pienso:
que bueno que estamos acá
sin esperar nada
de la vida

solo buscando un poco de algo que nos deslumbre
o que nos haga sentir
diferente

un efecto luminoso en los ojos,
en el sexo, en la piel, en los ovarios,
en los pies

de los ojos a los pies
fuera de toda mente
o configuración
o razón de ser

se trata de las cosas simples
de las actos pequeños
que se diferencian de toda
alienación.

Soy revolución por que sé exactamente
lo que no quiero ser

mientras hago de todas mis herencias
recursos reciclables.

y de pronto nos encontramos no se donde
ni por qué

y toda tipo de proyección cambió.
nada nunca será lo mismo,
has modificado
todo mi sentido de vida
de pertenencia

de búsqueda de algo que no sea
esto que somos

nos volvimos lucha de a dos

tenemos doble posibilidad de salvarnos frente a nosotros mismos.
de mirar una alternativa de escapar de algo
que no nos gusta
y poder alcanzarlo juntos

no somos nada,
y no nos importa.